Siempre he pensado que una noche saldrá el mounstro que se oculta bajo algún auto al pasar yo cerca y va a sacarme de la vida, poniéndole un hermoso fin
Pero no sucede el espectro no quiere venir, y por más que le invito el coco no sube a mi cama
dejo los pies a su alcance y el muerto no los jala
No hay un sólo espanto capaz de llevarme bien arriba y lejos de la belleza caótica del mundo
Espero en vano que el espanto me coma los ojos y así librarme de ver tanto que al desvanecerse me va dejando hastiada
que cuando la horrorosa muerte llegue ya se terminen las historias maravillosas sin sentido ni final.
