"Yo no se a donde van las personas cuando mueren, pero se donde se quedan"
Es así de simple, no se van... continúan aquí día a día,
los encuentras compartiendo tu café de las mañanas, comentando la película de la tarde, cantando una estrofa de su canción favorita
Les ves en un partido de fútbol, portando esa camiseta con orgullo te hacen bromas a todas horas, te cobijan por la noche, te miran a los ojos mientras duermes...
Ellos no se van, por que se quedan por siempre, les cuentas tus planes, les pides su opinión y hasta a veces ayuda, les explicas como quedo el mundo tras su partida y estas siempre a la expectativa de su actual condición...
Aquí pues los llevo, en un te con leche, un plato de albondigas, una bolsa de chocolates, en su andar felino, en sus canas, en los años, en los tiempos los espacios...
Se donde se quedan, se quedan en sus manos, en su aroma mezclado con sol, en una llamada de horas con risas estrepitosas, ahí donde nadie jamás podrá borrarlos...
Los buscas una y otra vez al doblar la esquina, en una sonrisa, en una mirada, en un poema de amor, en un momento de silencio, en un grito de jubilo, en sus pasos que van diluyendose en las memorias que dejan como estela...
Ahí los llevo yo, en mi...
Mis muertos tan vivos, se han ido de a poco, y no se irán nunca, así viviré con ellos, siempre bellos en mi mente... Ana...
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